Junto al Canal de Saint-Martin, en la rue de Lancry, cerca de la plaza de la République, nos encontramos con “La Patache”, un sitio muy acogedor en el que beberse un buen vino con unas tapitas.
La Patache es un sitio de los que me gustan, sin cocina, por lo que está siempre bastante limpio. Podemos elegir entre charcutería española, queso francés y unas latas de conservas buenísimas que van desde las sardinas a los “rillets” (una especie de patés) de atún o de cerdo.
El sitio es muy acogedor, con las luces bajas y velas en cada mesa, una decoración típicamente francesa, un mapa de Francia en relieve y anuncios de productos de los años setenta.
Sensacional el servicio, atentos a cada detalle, a la hora de servir el camarero explica al cliente el nombre y la procedencia de cada producto e incluso da consejos de cómo tomar esas delicias.
Y de postre, una tradicional crema catalana o un arroz con leche, para chuparse los dedos. Todo, a módicos precios.
Enfrente de “la patache” hay otro sitio francés al que he todavía no he ido pero que se nos presenta con una gran carta de vinos y tapas de cocina muy económicas, como gazpacho, pimientos rellenos o delicias de pollo. Y más allá “L’épicerie” otro sitio de tapas, éste más grande.
En definitiva, tres sitios de tapas a precios razonables, en un sitio bastante escondido, lo que hace que no nos encontremos con los típicos turistas parisinos de calcetines blancos y cámara fotográfica.
Lástima que lo haya descubierto cuando me quedan quince días para irme…
Etiquetas: canal de saint martin, gastronomia, París, tapas, vinos
Junio 16, 2008 a las 3:06 pm
Hola Lorenzo:
Paseando por la ribera del Sena… te encuentro.
No, en realidad ha sido “san” Google quien me ha traído aquí…
Gracias por tu visita a mi blog. Vengo al tuyo para saludarte y para decirte que, por alguna razón, cuando haces clic en tu nombre (en tu comentario en mi blog) aparece una “ventanita” diciendo que no se puede localizar la URL…
Junio 16, 2008 a las 3:55 pm
y eso como se arregla?
Junio 16, 2008 a las 8:42 pm
La Patache, además, cierra bastante tarde, por lo que no hace falta adaptarse al horario europeo.
A todo lo ya dicho se une el hecho de que no tiene tele, lo que hace que esté uno en la gloria.