Cena de Domingo en Le Marais (1)

by

 

Tarde de domingo en París. Bruno, un amigo suyo y un servidor decidimos que el domingo no es buen día para estudiar y quedamos en Place Monge a media tarde. Tras un té con pastas en la terraza de la cafetería de la mezquita (visita recomendada), se nos presenta el momento de tomar la decisión de dónde ir a cenar. Después de discutir la posibilidad de ir a distintos sitios nos decidimos a ir “al de la carne”, que es un pequeño bistró típico en el que hay pocas mesas que los clientes comparten.

 

El restaurante en cuestión se llama “Robert et Louise”, lo que da idea de lo familiar que es el sitio. Se encuentra en Le Marais, el barrio gay de París. Hay que reconocer que en este muerto París el único barrio con ambiente (en todos los sentidos de la palabra) es este, que a mi entender es bastante más grande que Chueca y donde se ve gente por las calles en horarios españoles, es decir, después de las diez de la noche.

 

Entramos en el “restó” y el camarero ya tenía preparada nuestros sitios. Tres cubiertos en una mesa de seis por lo que, como ya teníamos descontado, tenemos que compartir mesa. Esta costumbre la he observado en bastantes otros sitios de Francia y me parece de lo más saludable, compartir mesa con desconocidos es una buena forma de conocer gente y tener una comida agradable. Mi tío me contaba que cuando era hombre de negocios era normal hacerlo, pero en España nos estamos volviendo cada vez más señoritos, ya no se comparte mesa ni para las tapas en La Latina.

 

“El de la carne” recibe dicho sobrenombre porque hacen una suculenta carne al horno de piedra, todo cocinado delante del cliente, faltaría más. Buena comida a precios bastante asequibles. Tienen diferentes entradas entre las que destaca el Boudin, que es una especie de morcilla que, como diría el clásico, “quita el sentío.” Como plato principal se suele pedir o costilla de buey o entrecot, a pedir poco hecho, “saignant” en francés. No se quedan atrás los postres, caseros, con la tradicional créme brulée (crema catalana) como estandarte.

 

Todo ello regado con un buen vino y acompañado por un servicio más que aceptable que le hacen sentirse a uno como en casa. Fíjense si es familiar que un día cerraron el restaurante y nos pidieron permiso para que la gente fumase, en un sano gesto de infracción de la ley anti-tabaco que aquí es mucha más restrictiva que en España.

 

El próximo día prometo comentar la cena en sí y presentarles a nuestros compañeros de mesa.

 

 

 

Anuncios

Etiquetas: , , , ,

4 comentarios to “Cena de Domingo en Le Marais (1)”

  1. linoboy Says:

    ¿Por qué dejas de contar la parte más interesante de la velada? Como asiduo en vuestro blog, creo que deberías compartir con vuestros lectoreslas “saludables” migas que hicisteis con vuestros compañeros de mesa, ¿no te parece?

  2. LoRenzo SaLdaÑa Says:

    Como puede usted leer, he prometido comentar la conversaciòn con nuestros companeros de mesa, que sin duda se presenta interesante. Està ya escrita, pero por razones de espacio he creido conveniente separar la historia en dos articulos.
    De todos modos, el restaurante merece la pena, el costillar de buey no es moco de pavo, o como diria usted, no es pavo de moco, que tanto monta monta tanto.
    A la prochaine!

  3. Bruno Clément Says:

    Solo diré con respecto al comentario del señor linoboy, BEARRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR

  4. Cena de Domingo en Le Marais (y 2) « Jeunes et cons Says:

    […] Cena de Domingo en Le Marais (y 2) (continuacion de esto) […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: