Cena de Domingo en Le Marais (y 2)

by

(continuacion de esto)

Nuestros compañeros de mesa enseguida se presentan y tratan de entablar conversación. Son dos franceses y un americano de unos cuarenta años,  bastante bien vestidos, uno de ellos demasiado bien vestido. La conversación se desarrolla en varios idiomas, español, francés y sobre todo inglés.

 

El americano resulta ser un consultor que trabaja para distintos bancos en Europa y nos cuenta cosas interesantes sobre las operaciones financieras de los últimos meses, entre ellas la compra de ABN Amro por parte de Royal Bank of Scotland, Santander y Fortis Bank. Como acudo con frecuencia a la clase de M. Boissieu sobre mercados financieros puedo seguir la conversación a duras penas y quedar más o menos bien.

 

No sé si es porque somos capaces de hablar de distintos temas, de mantener conversaciones más o menos cultas o por nuestras pintas de veinteañeros rebeldes con ínfulas de intelectuales por lo que distingos monsieurs demuestran un cada vez más patente interés sexual. A pesar de mentar a nuestras chicas en un par de ocasiones con la clara intención de dejar clara nuestra inclinación hacia el sexo femenino, no dudan en intentar algo con nosotros, todo hay que decirlo, muy educadamente.

 

La verdad es que la peor parte le toca a Bruno, ya que el francés demasiado bien vestido resulta ser un sobón sin clase, defensor de la Monarquía absoluta que se ofende porque en su selección nacional no juegan franceses, ya que son todos africanos. Resulta curioso tener esas ideas políticas siendo gay, pero cosas más raras se han visto. En fin, un tipo que intenta ser un provocador pero que lo único que consigue ser es un pedante que da bastante pena.

 

Yo estoy sentado al lado del yanqui que también resulta ser homosexual. Este, sin embargo resulta ser gracioso, todo un genio. Lapidaria su forma de intentar conseguir algo conmigo. Al acabar de cenar me dice: “sé que aquí en Europa habéis dejado todos de fumar, pero yo sigo necesitando un cigarrillo después de cenar.” “Mueve tu culo para que pueda salir, ya te pediré que lo muevas luego otra vez.” Todo ello acompañado por una sonrisa irónica.  Teniendo en cuenta que me tendría que volver a mover para dejarle entrar la frase adquiere un doble sentido que hace que no sea ofensiva. Un tipo alegre y divertido con un puestazo en una de las mayores consultoras americanas. En ese momento lamentamos que en vez de tres hombres no hubieran sido tres cuarentonas recién divorciadas y reconocemos que los gays se lo pasan mucho mejor y tienen menos prejuicios a la hora de ligar.

 

Con los estómagos llenos y tras dos horas de agradable conversación sobre nuestros países, política, periodismo y los motivos que nos llevan a encontrarnos en París salimos satisfechos del restaurante convencidos de que Le Marais es el único reducto de vida social de esta ciudad.

 

 

****

 

porque hay cosas de Madrid que siguen echándose de menos.

 

 

 

Anuncios

Etiquetas: , , , , , , ,

2 comentarios to “Cena de Domingo en Le Marais (y 2)”

  1. alonso freire Says:

    Echar de menos es menos malo que envidiar. Usted echa de menos los domingos en La Latina, pero porque los ha vivido y además los seguirá viviendo. Yo envidio el vivir un año fuera de España, y más en una ciudad como París, a pesar de los compañeros de mesa. Ay, juventud….

  2. LoRenzo SaLdaÑa Says:

    Oiga, que de los tres compañeros de mesa eran muy agradables y eran cultos e inteligentes. Sólo uno de ellos era un bufón.
    No se preocupe, nos vemos en el Almendro Trece entre salmorejos y roscas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: