Mi nivel de Francés

junio 8, 2008 by

Mamá, mamá, prometo que he aprendido más francés que este genio llamado Luis Sánchez Pollack

 

Y bastante más que este otro:

 

Que se note que, como diria mi tio Rafa, siempre he estudiado enfrente de los mejores colegios de pago.

 

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Fomento de la Integración y otras zarandajas.

junio 6, 2008 by

 

Nos encontramos un día un cartel en nuestro portal con el siguiente anuncio: “Domingo 1 de Junio, Fiesta de los Vecinos. Cada uno lleva algo de comer y beber.”

Me planteo que qué coño puede ser eso de la fiesta de los vecinos, pero bueno, un domingo a mediodía a nadie hace daño bajara tomar algo.

El domingo me levanto a estudiar temprano (no se crean que eso es regla general) y empiezo a oír preparativos bastante antes de las doce. Si embargo no consigo ver nada porque la fiesta se desarrolla en el otro patio del vecindario. Con la excusa de ir a comprar el pan paso por delante de la fiesta y veo que hay unas cuarenta personas; pocas, si tenemos en cuenta que hay ciento diez pisos, y veo también que en una mesa hay comida abundante.

A la vuelta de la panadería una señora con la boca llena me dice: “Venga usted  a tomar algo con nosotros, baje, no hace falta que traiga nada, aquí hay de todo.” Será que soy un reaccionario, pero me encanta que la gente se llame de usted.

 

Al bajar a la fiesta saludo a Álvarez, un español de Galicia que lleva cuarenta años viviendo en Paris. El hombre ha hecho una sangría para todo el mundo, faltaría más, para algo es español y va ofreciendo a todo quisque que pasa un vaso de sangría (otros emigrante españoles me cuentan que en todas estas fiestas Álvarez siempre trata de que todos acaben tajados, ¡vaya genio el gallego!

 

Me explican que esta fiesta es tradición en Provincias (me encanta también la costumbre francesa de distinguir entre París y provincias, antes en España se estilaba más, pero me imagino que con el Estado de las Autonosuyas no se puede hablar ya de Provincias) y que hace unos diez años se instaló en Paris por el Ayuntamiento con el objetivo de fomentar la integración de los emigrantes.

 

De hecho en la fiesta están todos un poco separados. Los árabes por su lado, con su cuscus y los franceses y españoles por otro. Algún que otro francés, sobre todo parejas y solteros jóvenes que se mudan a esta zona menos rica de Paris en busca de vivienda barata. Llama la atención la cantidad de españoles que hay, podemos ver claramente dos olas de inmigración. En los años 60-70 la inmigración española y en los 80-90 la árabe.

 

Pero por muchas fiestas de los vecinos y muchas sangrías que haga Álvarez la integración me parece más que difícil, porque como diría Desproges “los animales son menos intolerantes que nosotros: un cerdo hambriento no rechazaría nunca comerse un musulmán.”

Alegría esa puta sobrevalorada…

junio 4, 2008 by

Our earthly pleasure distract us against our will

Are you hopeful or just gullible? (Maximö Park-Russian Literature de su cd “Our earthly pleasures”)

El otro día trataba de escribir una entrada sobre la belleza infravalorada de la melancolía, la alegría estúpida que nos tratan de vender desde arriba (generando una especie de soma del mundo feliz de Huxley) y la estulticia de aquellos que dejándose llevar por “Our earthly pleasures” (que dirían los Maximö Park ) niegan la mierda que nos rodea en muchos ámbitos. Como si el hecho de reducirnos a celebrar la mediocridad de nuestra opulenta existencia en un mundo de pobredumbre moral fuese a llenar el vacío existencial o el sentimiento de culpa.

Pese a tratar de escribir algo coherente y no pedante (lo de la pedantería creo que se puede observar en las prímeras lineas de este puto texto) y contar con la inestimable ayuda de mis amigos ron a palo seco y música genialmente deprimente (Interpol y Joy Division a los que prometo dedicar algún post), el texto era una puta mierda. Lo único que quedaba claro era que me gusta mucho esta cita de Victor Hugo: “La melancolía es la felicidad de estar triste” y que pese a que los necios o los inexperimentados lo ignoren, la tristeza y la melancolía son placeres que solo están al alcance de los paladares mas selectos. Y por cierto que también es muy placentero el refocilamiento narcisista en la mierda.

En cualquier caso abandoné la idea de escribir sobre esos temas cuando leí este artículo en el Imperio del Mal que explica mejor algunas de las cosas que quería decir en mi estúpida disertación: http://www.elpais.com/articulo/cultura/melancolia/infelicidad/musas/inspiradoras/elpepucul/20080601elpepicul_3/Tes

Incluye 2 citas cojonudas: “Ser estúpido, egoísta y estar bien de salud, he aquí las tres condiciones que se requieren para ser feliz. Pero si os falta la primera, estáis perdidos”. Flaubert

“Promover la sociedad de la felicidad absoluta es fabricar una cultura del miedo” del tal Wilson que es el centro del artículo.

Hala a sufrir que son 2 días!

No solo hay paletos en España

mayo 27, 2008 by

 

La protesta de estos paletos  de traje y corbata que ven en la foto viene de lo siguiente. Este año se publicó un informe, el Informe Attali, que contenía más de trescientas medidas para liberalizar el crecimiento francés. Entre ellas se proponía cambiar el sistema de numeración de las matriculas francesas, para que dejara de constar el número de departamento. El sistema se cambió y a partir del 1 de Enero de 2009 la numeración de las matrículas no incluirá el distintivo departamental (Los departamentos reciben el número por orden alfabético y así, por ejemplo, el 75 es para París.)

 

Me imagino que las razones que encontrarían para proponer este cambio son las mismas que señalaron los profesionales del automóvil en España, que la indicación geográfica en la matricula hace difícil la venta del coche en segunda mano y que los viajes sean más peligrosos.

 

Pero claro, estos señores no aducen razones económicas para oponerse a cambio de sistema, no, sino “razones sentimentales.”

Señores, son ustedes unos paletos, se empieza por las razones sentimentales para las matrículas y luego por la educación, la sanidad y tantas otras materias; al final acaban como España.

 

Y ya que estamos les voy a contar la anécdota del día, que algo tiene que ver con la noticia. Los departamentos fueron creados por Napoleón de tal manera que el prefecto pudiera llegar a cualquier parte del Departamento en un día a caballo.

 

Cuando se creó el coche de Citroën, el 2CV, recibió este nombre, en teoría, porque tenía dos caballos de vapor. Pero también hay otra versión que dice que el 2CV recibió ese nombre porque era el coche que permitía al prefecto ir y volver en un mismo día, y de ahí el “Dos Caballos.”

 

Y siguiendo con el 2CV remarcaremos una exposición fotográfica de “mayo del 68”, del que cumplen cuarenta años, en la Plaza de la Sorbona. Una de las fotos más destacadas es la de este pequeño coche destrozado por las protestas.

 

Bueno, que me pongo a estudiar y dejo de desvariar.

 

PD. Aunque bueno, ningún sistema de matrículas es perfecto. Una madre escribió a la Oficina encargada de la asignación de las matrículas ya que a su hijo, homosexual, le tocó en la matrícula la serie de letras “QPD” (Quel pedé), que en español se podría traducir algo así como “vaya un maricón.”

 

Para los más jóvenes y los nostálgicos, un 2cv es esto

 

 

Ya sí que sí, no les molesto más.

 

 

 

 

 

 

 

El hombre más rico del mundo

mayo 25, 2008 by

Hace un tiempo hice un cursillo sobre mercados financieros en el que me enseñaron unas cuantas nociones de Value Investing , todos los conferenciantes que defendían esta estrategia inversora (inspirada en parte por la teoría del valor de la escuela austriaca) citaban a un Dios, el señor Warren Buffet. Aparte de alguna lectura en las páginas salmón de la prensa o alguna anécdota con la que me quedé (piensa donar su fortuna integramente a beneficencia) no presté mucha atención a su vida hasta que leo esta entrevista para el imperio del mal:

entrevista

Dice bastantes cosas interesantes y deja alguna perla que habrá escocido en U.S.A, muy interesante es la anécdota inicial: “Cuentan que Buffet (Omaha, Nebraska, 1930) irrumpió un día en su oficina de Berkshire Hathaway -el conglomerado desde el que controla sus participaciones en la propia Coca-Cola, American Express y 74 compañías más- y preguntó a sus 19 empleados cuántos impuestos pagaban. Nadie, ni el recepcionista, pagaba menos que él en proporción a sus ingresos. “La anécdota es auténtica”, concede. “Mis empleados pagan un 33% de su renta y yo, sin asesores ni planificación ni paraísos fiscales, limitándome a hacer lo que dicta el Congreso, el 17%”.” ¡Gora Bush y su super rebaja fiscal!

Homenaje a un Genio del Marketing

mayo 24, 2008 by

 

No sé de quien habrá sido la idea, me imagino que de algún creativo de una agencia importante de París, pero no puedo hacer otra cosa que felicitarle.

 

Durante esta semana hay una flota de Smart (esos coches de pequeño tamaño, los aquí llamados “citadines”) que se pasean por los alrededores de la Sorbona, pintados con los colores de una marca que, a primera vista, no podemos reconocer.

Cuando se han cansado de dar vueltas se detienen en la plaza del Panteón, frente a la Facultad de Derecho y junto a las dos bibliotecas más grandes de la Universidad, Cujas y Santa Genoveva, y comienza el espectáculo.

 

Los Smart tienen unos hornos microondas (sí, sí, como los que tiene usted en su casa) alimentados por unos pequeños generadores, siempre con los colores a juego con los de la empresa, y en un minuto preparan una hamburguesa precocinada, que es el nuevo producto estrella de esta marca que, por lo visto, es muy conocida en Francia.

 

No he probado la hamburguesa, mi religión me prohíbe hacer colas para beneficio de otro, en este caso la citada empresa y cuando volvía de comer no había cola pero no tenía hambre.

 

Porque, ¡qué gran idea!, ir en época de exámenes a repartir hamburguesas a una plaza por la que pasan miles de jóvenes, estudiantes de una de las mejores Universidades de Francia, para que todos vean, caten y se empapen de su producto. Porque si consiguen clientes de veinte años los tendrán toda la vida y porque se lo contarán a sus amigos. Y si un niñato de la Sorbona se come su Charal, los chicos más pequeños comerán Charal para convertirse en Sorbonnards.

 

Yo probablemente nunca compre la hamburguesa de marras, pero me he fijado y se lo cuento. Pero yo no valgo como experimento sociológico porque tengo deformación profesional, me gusta el Márketing (perdóneme señor Grijelmo por no encontrar un término español para esta palabra), me lo han explicado bien y voy por la calle fijándome en campañas publicitarias. Soy, en esa nueva palabra de reciente creación, un friqui.

 

  Prometo no cobrarle a Charal la publicidad que le he hecho

 

 

 

 

 

Cena de Domingo en Le Marais (y 2)

mayo 22, 2008 by

(continuacion de esto)

Nuestros compañeros de mesa enseguida se presentan y tratan de entablar conversación. Son dos franceses y un americano de unos cuarenta años,  bastante bien vestidos, uno de ellos demasiado bien vestido. La conversación se desarrolla en varios idiomas, español, francés y sobre todo inglés.

 

El americano resulta ser un consultor que trabaja para distintos bancos en Europa y nos cuenta cosas interesantes sobre las operaciones financieras de los últimos meses, entre ellas la compra de ABN Amro por parte de Royal Bank of Scotland, Santander y Fortis Bank. Como acudo con frecuencia a la clase de M. Boissieu sobre mercados financieros puedo seguir la conversación a duras penas y quedar más o menos bien.

 

No sé si es porque somos capaces de hablar de distintos temas, de mantener conversaciones más o menos cultas o por nuestras pintas de veinteañeros rebeldes con ínfulas de intelectuales por lo que distingos monsieurs demuestran un cada vez más patente interés sexual. A pesar de mentar a nuestras chicas en un par de ocasiones con la clara intención de dejar clara nuestra inclinación hacia el sexo femenino, no dudan en intentar algo con nosotros, todo hay que decirlo, muy educadamente.

 

La verdad es que la peor parte le toca a Bruno, ya que el francés demasiado bien vestido resulta ser un sobón sin clase, defensor de la Monarquía absoluta que se ofende porque en su selección nacional no juegan franceses, ya que son todos africanos. Resulta curioso tener esas ideas políticas siendo gay, pero cosas más raras se han visto. En fin, un tipo que intenta ser un provocador pero que lo único que consigue ser es un pedante que da bastante pena.

 

Yo estoy sentado al lado del yanqui que también resulta ser homosexual. Este, sin embargo resulta ser gracioso, todo un genio. Lapidaria su forma de intentar conseguir algo conmigo. Al acabar de cenar me dice: “sé que aquí en Europa habéis dejado todos de fumar, pero yo sigo necesitando un cigarrillo después de cenar.” “Mueve tu culo para que pueda salir, ya te pediré que lo muevas luego otra vez.” Todo ello acompañado por una sonrisa irónica.  Teniendo en cuenta que me tendría que volver a mover para dejarle entrar la frase adquiere un doble sentido que hace que no sea ofensiva. Un tipo alegre y divertido con un puestazo en una de las mayores consultoras americanas. En ese momento lamentamos que en vez de tres hombres no hubieran sido tres cuarentonas recién divorciadas y reconocemos que los gays se lo pasan mucho mejor y tienen menos prejuicios a la hora de ligar.

 

Con los estómagos llenos y tras dos horas de agradable conversación sobre nuestros países, política, periodismo y los motivos que nos llevan a encontrarnos en París salimos satisfechos del restaurante convencidos de que Le Marais es el único reducto de vida social de esta ciudad.

 

 

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porque hay cosas de Madrid que siguen echándose de menos.

 

 

 

Una noticia clave

mayo 21, 2008 by

Y no, de E.T.A no voy a hablar que habrá 100000 blogs comentando la detención y no tengo nada interesante que decir. Además no quiero que esta noticia pase desapercibida cuando me parece crucial para entender el paletismo de nuestro país, especialmente en el terreno musical donde basta ver las listas de más vendidos para llorar.

Dylan no estará en A Coruña porque “no toca ninguna canción conocida”

El concejal de fiestas de la ciudad descarta al cantante estadounidense porque no ofrece espectáculo

Cena de Domingo en Le Marais (1)

mayo 19, 2008 by

 

Tarde de domingo en París. Bruno, un amigo suyo y un servidor decidimos que el domingo no es buen día para estudiar y quedamos en Place Monge a media tarde. Tras un té con pastas en la terraza de la cafetería de la mezquita (visita recomendada), se nos presenta el momento de tomar la decisión de dónde ir a cenar. Después de discutir la posibilidad de ir a distintos sitios nos decidimos a ir “al de la carne”, que es un pequeño bistró típico en el que hay pocas mesas que los clientes comparten.

 

El restaurante en cuestión se llama “Robert et Louise”, lo que da idea de lo familiar que es el sitio. Se encuentra en Le Marais, el barrio gay de París. Hay que reconocer que en este muerto París el único barrio con ambiente (en todos los sentidos de la palabra) es este, que a mi entender es bastante más grande que Chueca y donde se ve gente por las calles en horarios españoles, es decir, después de las diez de la noche.

 

Entramos en el “restó” y el camarero ya tenía preparada nuestros sitios. Tres cubiertos en una mesa de seis por lo que, como ya teníamos descontado, tenemos que compartir mesa. Esta costumbre la he observado en bastantes otros sitios de Francia y me parece de lo más saludable, compartir mesa con desconocidos es una buena forma de conocer gente y tener una comida agradable. Mi tío me contaba que cuando era hombre de negocios era normal hacerlo, pero en España nos estamos volviendo cada vez más señoritos, ya no se comparte mesa ni para las tapas en La Latina.

 

“El de la carne” recibe dicho sobrenombre porque hacen una suculenta carne al horno de piedra, todo cocinado delante del cliente, faltaría más. Buena comida a precios bastante asequibles. Tienen diferentes entradas entre las que destaca el Boudin, que es una especie de morcilla que, como diría el clásico, “quita el sentío.” Como plato principal se suele pedir o costilla de buey o entrecot, a pedir poco hecho, “saignant” en francés. No se quedan atrás los postres, caseros, con la tradicional créme brulée (crema catalana) como estandarte.

 

Todo ello regado con un buen vino y acompañado por un servicio más que aceptable que le hacen sentirse a uno como en casa. Fíjense si es familiar que un día cerraron el restaurante y nos pidieron permiso para que la gente fumase, en un sano gesto de infracción de la ley anti-tabaco que aquí es mucha más restrictiva que en España.

 

El próximo día prometo comentar la cena en sí y presentarles a nuestros compañeros de mesa.

 

 

 

Marsella y la importancia del viento

mayo 17, 2008 by

 

Hace un par de fines de semana estuve en Marsella, segunda ciudad de Francia, capital de la Provence, una de las ciudades más grandes del mediterráneo, donde se encentra un puerto muy importante, tanto comercial como pesquero.

Marsella es una ciudad bonita, por lo menos el centro histórico (me quedé con ganas de ir a la Castellane, el barrio obrero de Marsella donde nació Zidane), abierta y aireada y con un ambiente típicamente mediterráneo. Por supuesto la amabilidad de los marselleses es infinitamente mayor que la de los parisinos, faltaría más. Me gustó el puerto, recuperar el olor a mar que hacía tiempo que había olvidado y la luz cuando la había, porque estuvo nublado bastante tiempo.

 

No puedo dejar de hablar de la gastronomía, ese placer que estoy empezando a descubrir. Igual debe ser que me estoy haciendo mayor, pero antes, cuando iba a algún sitio, me preocupaba de dónde estaban los garitos, de cómo iba la fiesta y poco más. Ahora, antes de ir a algún sitio me intereso por la gastronomía del lugar, y cada vez con más profundidad.

Lo que hice fue preguntar a algún compañero de baloncesto y a mi entrenador, Pierre, un tío bastante viajado, por lo menos por Francia. Las respuestas que me dieron fueron las siguientes: boullabaise y pastis.

El pastis no pegaba mucho con el viaje (iba con una chica en viaje romántico) así que probé la boullabaise. Sé que la que tomé no era la mejor del mundo (para una buena boullabaise hay que gastar más de 50 euros solo en el plato) pero la verdad que la impresión que me llevo es que es un plato exquisito, una sopa hecha con pescado, primero se come la sopa y luego te sirven el pescado utilizado en la cocción. Imprescindible acompañarlo con vino blanco.

 

Pero lo que más me llamó la atención era el viento que hacía, el mistral, que hacía que no fuera demasiado confortable andar por la calle.

Pregunté a un marinero si habíamos tenido mala suerte o eso era habitual, y su respuesta fue que en Marsella hace viento muchísimos días al año, quizá por su situación geográfica especial.

Esto me hizo caer en la importancia que tiene el viento, un factor meteorológico que no se suele tener en cuenta, y acordarme de mi viaje a Túnez en el que el guía nos decía que los habitantes de la ciudad de Gafsa tenían un carácter mucho más agrio y agresivo.. porque en Gafsa hacía mucho viento.

También me acordé de la película Volver, de Almodóvar, en la que podemos ver como la gente del pueblo de la Mancha de cuyo nombre no consigo acordarme tenía problemas psiquiátricos por culpa del fuerte aire. Me parece a mí que Eolo es uno de los dioses más olvidados, que se presta más atención a otros fenómenos meteorológicos, a si llueve o no, a si hace sol o está nublado. No creo que venga Minerva Piquero a explicarnos por qué es así, ni siquiera Montesdeoca, ni Maldonado ni Medina…

 

En fin, un viaje agradable y una visita recomendada.