Posts Tagged ‘fútbol’

Vamos a Perder (2)

junio 26, 2008

No es que yo sea como Urkullu (Urkulloski según Juanma Rodríguez), sino que antes el éxito de crítica y público que tuve en la entrada en la que predije la derrota de España ante Italia, no quería ser menos en este momento, porque en el fondo soy pesimista (que no es otra cosa que un optimista bien informado).

Porque el hecho de haber visto las paradas de Casillas en casa de una italiana, rodeado de 25 italianos, llegando a uno de los orgasmos más grandes de mi vida, no me hace pensar que podamos ganar. Valga como anécdota que tras el gol de Cesc mi compañero de piso y, sin embargo, amigo, pegó un grito que duró alrededor de cinco minutos. Los italianos no entendían porqué mi amigo lloraba tras haber ganado, pero es que nunca habíamos visto a España en una semifinal (¡y encima, jugando mal!) 

Estos son los motivos por lo que creo que España caerá ante los rusos:

Porque menos en el primer partido en el que ganamos, Rusia ha jugado bastante mejor que España, sobre todo en cuartos.

Porque en cuartos ugamos bastante mal, no tenemos ninguna verticalidad.

Porque la prensa dice que ya hemos ganado, cuando no hemos ganado nada.

Porque Villa, que le metió tres goles a los rusos, no le meterá un gol ni al arco iris esta noche y Güiza es muy malo, pero que muy malo.

Porque cuando ganamos a los rusos no tenían a Arshavin.

En el fondo quiero que España gane, pero no me parece que esté jugando bien al fútbol.

A mí me sigue pareciendo que eso de llamar a España “la Roja” es una idiotez, pero qué se le va a hacer.

Espero escribir otro vamos a perder, en este caso para la final contra los alemanes. 

Vamos a Perder

junio 22, 2008

No entiendo esta obsesiòn patria en confiar en nuestra selecciòn, màas que nada porque no hemos demostrado nada y contra Suecia jugamos bastante mal. Enumero una serie de razones por las que creo que nuestra selecciòn perderà esta noche:

Porque somos muy malos

Porque los Italianos son mejores.

Porque nunca ningùn jugador espanol ha hecho nada por sì mismo. Nos cagamos encima en los momentos de la verdad.

Porque ya hemos vendido la piel del oso antes de cazarlo

Porque las favoritas antes de cuartos eran Holanda, Portugal y Espana y dos de ellas ya se han ido a casa.

Porque Toni lleva tres jornadas rondando el gol. Esta noche hace dos.

Porque nuestra defensa es de chiste. Marchena es muy malo, Puyol es la mitad de lo que era y Ramos no sé en qué està pensando.

Porque es Italia, campeona del mundo, y nos creemos favoritos.

En fin, que aunque no pueda hacer como el Wyoming y apoyar a Portugal, que ya està eliminada, confìo en mi selecciòn lo mismo que en el Albacete.

Y a pesar de todo… vamos selecciòon!!!!! Como decimos todos los anos, esta es nuestra Eurocopa.

PD: Ayer en M6 en Francia, a alguien se le ocurriò decir que este es el agno de Espagna y obviamente se descojonaron de él.

 

La magia del fútbol

abril 26, 2008

 

Algunos no llegan a entender por qué el deporte, y más concretamente el fútbol, es capaz de mover los sentimientos más humanos de la gente, la alegría, la tristeza, la euforia, la decepción… Viendo un programa de Michael Robinson en la tele (lo he visto en Internet,, pero es la tele), he comprendido por qué el fútbol, es tan grande, por qué mueve pasiones, por qué entre los momentos de felicidad más grandes de su vida uno siempre encuentra algún momento en el que su equipo o su selección nacional (…) ganó.

 

El programa es un reportaje sobre la victoria de la Copa de Europa de 1998 ahora que se cumplen 10 años. ¡Diez años ya! La verdad es que esa Copa de Europa cambió muchas cosas en la vida de los madridistas, que, como yo, jóvenes, teníamos que aguantar las bromas de nuestros compañeros atléticos o barcelonistas (Dios no hace a todo el mundo perfecto, ¡qué le vamos a hacer!) que hacían todo tipo de bromas sobre las Copas de Europa del Madrid (en el resto de Europa “el Real”) alimentadas por un anuncio de bastante éxito. Por supuesto, no se dejaba de nombrar a Franco, como si Franco diera órdenes a los líderes europeos sobre quién debía ganar la Copa de Europa.

 

Pero ese año tenía que llegar. Yo jugaba en la cantera del Madrid de baloncesto por aquel entonces y tengo los recuerdos bastante confusos. Me acuerdo de que Karembeu hizo una gran Liga de Campeones, del partido de la portería, al que no fui porque como tenía entrenamiento, no iba a llegar a tiempo y de que la portería la llevaron desde los Campos de la Ciudad Deportiva donde entrenábamos. Todo tercermundista.

 

Recuerdo que el mejor partido que he visto a nadie jugar nunca es a Redondo en el partido de vuelta en Dortmund. Quedamos 0-0, lo que necesitábamos tras el 2-0 del Bernabéu, y en ese partido Redondo se impuso como mejor medio centro del mundo, recuperó balones, ordenó el juego e hizo con los bravos alemanes lo que quiso con ellos. Estaba acabando la época en la que solo se jugaba con un medio centro, no como de unos años a esta parte en que con menos de dos medios centros no juega nadie. En la época de Valdano la discusión era Redondo o Milla, ahora ambos jugarían juntos.

 

Y llegó la final, la vi en casa, con mi padre, como tantas otras finales (recuerdo que la primera debió ser la del “Gol de Nayim”) y ahí se detienen mis recuerdos. Me acuerdo del gol de Mijatovic y punto. De la celebración, no me acuerdo de lo que hice después, porque se me mezclan en la memoria las celebraciones de la octava y la novena.

 

Lo que es seguro es que a partir de ahí el Madrid volvió a ser un equipo campeón, el mejor equipo del siglo XX y del siglo XXI, el de las Copas de Europa en blanco y negro, en SuperTrinitron y en pantalla de plasma; aunque de las primeras, porque llevamos seis años sin ganarla. Esperemos que no pasen otros treinta y dos. El Madrid es grande, el fútbol lo es más.

 

¿Y el Madrí quiénes son, los de “colorao”?

abril 21, 2008

 

Me levanto un día más a una hora lamentable, las dos y media de la tarde, tras una noche de fiesta sin pena ni gloria que acabó en el McDonald’s (dígase Macdó en Francia) de Stalingrad comprándome un par de hamburguesas a las cuatro de la mañana (porque los McDonald’s aquí en Francia abren todo el día los fines de semana) y lo primero que hago es poner el telediario de la “imparcial”, según Lorenzo Milá, Televisión Española. La noticia principal es que una familia entera ha muerto en Écija (la sartén de Andalucía, dicen que el sitio donde más calor hace de España) por un incendio provocado, parece ser, por un brasero eléctrico que quemó unas cortinas.

 

Esta noticia me trae recuerdos de infancia, que por su importancia para el desarrollo de la vida del que escribe, merecen ser contados.

La palabra “brasero” la aprendí en Tarragona en casa de mi tía abuela, donde dormía todos los días en época de vacaciones. Iba allí solamente a dormir, ya que en casa de mi abuela no cabíamos todos.

Mi tía abuela tenia un brasero eléctrico debajo de la mesa del salón y mi padre (la persona mas precavida que he conocido jamás) me avisaba para que lo apagara, “que los braseros son mu peligrosos”. (como se ha visto, ¡qué sabio es mi padre!)

 

Pero quiero que estas líneas sirvan de pequeño homenaje para mi tía, esa mujer de posguerra que apura sus días en una residencia de la tercera edad sin acordarse muy bien de todo lo que ha vivido ni, por supuesto, de lo que voy a contar ahora.

Según llegaba el mocoso que les escribe a su casa, ella me daba el mando de la televisión, que estaba a todo volumen porque mi tía era sorda, y me decía las siguientes palabras, un día tras otro, palabras que han provocado y siguen provocando grandes momentos de risa en mi casa: “pon lo que quieras, no echan ná bonico.” Lo que me imagino que quiere decir que en el caso de que hubieran “echao” algo bonico me habría quedado sin ver lo que a mí me apetecía y me habría tenido que tragar lo que mi tía considerase “bonico”.

 

Después de que me diera el mando y de que yo quitara de la tele lo que ella estuviera viendo, que solía ser un programa bastante casposo, generalmente de José Luis Moreno, (¡qué grande mi tía, llegar a comprender que eso no era bonico!) la mujer se levantaba para prepararme mi vaso de leche con galletas (faltaría más) que tenía que llevarme yo a la mesa, puesto que la cojera de mi tía (además de sorda, coja) hacía que el vaso llegara a la mesa con la mitad de leche. La cojera de mi tía era bastante graciosa, pues sin quererlo, era la persona que mejor imitaba en este mundo a Manuel Fraga (vaya con mi tía, si ella cojea, lo hace igual que alguien importante, no va a cojear como un muerto de hambre.)

Cuando ella volvía a su sillón, yo ponía lo que a mí me parecía bonico en ese momento, que solía ser algún torneo veraniego tipo Carranza o Colombino o algo por el estilo, hecho que mi tía recibía con indiferencia, pero con la siguiente frase, que debería pasar al diccionario de citas célebres:

 

– “¿ Y el Madrí quiénes son, los de “colorao?”

Esta frase es digna de analizar, por diferentes motivos.

Primero, porque generalmente, el Madrid no jugaba el partido en cuestión, pero claro, el Madrí para mi tía tenía que jugar siempre, porque si no el fútbol no tiene sentido.

Segundo, lo que hace que la frase tenga tintes cómicos, el hecho de que el Madrid pudiera ir de “colorao”, cosa que sólo se produjo una vez en la historia, en Odessa, porque nevaba mucho (reconozco que he tirado de Google para saber que partido fue, mi memoria no da para tanto.) Pero vamos, la culturilla general llega para saber que el Madrí juega de blanco, normalmente.

 

Y tercero, y más importante ya que le da el tinte trágico a la frase,  el hecho de llamar “colorao” al rojo. Esto es porque mi tía que, como ya he dicho, era mujer de posguerra, había recibido una instrucción en la que una de las reglas esenciales era que había que ocultar la palabra “rrrrojo”, que debe pronunciarse con infinitas erres al principio, faltaría más. Parece de chiste, pero es así, una patochada más de un régimen que si no fuera por lo cruel que fue lo podríamos calificar de hortera y que tuvimos en España durante casi cuarenta años.